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martes, 25 de marzo de 2014

Los Culos y Bruce Lee

Y como siempre, las estadísticas del blog siempre me dan algo para reír y para escribir acá.

Como todos saben, se puede ver en las estadísticas de blogger cómo llega la gente a tu blog personal. Ya sea a través de un link en otro blog amigo, tippeando en la url o bien, googleando algo específico que lo lleva directamente hasta ahí.

Por alguna razón la gente llega a mi blog buscando esto:


¡Gracias, Culos y Bruce Lee!


miércoles, 8 de enero de 2014

sábado, 24 de agosto de 2013

Temas para charlar

  Enamoramiento a primera vista - ¿Cómo estar seguro de que esa persona no es un asesino en serie o en sus ratos libres espía niños colorados?

Sí no existiera google como reemplazariamos el verbo "googlear"?

Sólo puedo escuchar "Marta" en el tema Mutter.

Escuchar a Axl Rose cantar es como escuchar un cassette rebobinando.

* He regresado del más allá y tengo mucho que contar. Las cosas sorprendentes que sólo suceden en el maravilloso mundo mágico de Wirkerfrau y la Orden de las Churrucas galopantes.

P.D: ¿Vieron los prófugos del penal de Ezeiza? Bueno. Uno es vecino mío. De bien pegado a casa.

Necesitaba decirlo (?)

viernes, 31 de mayo de 2013

¿Era b de burro o v de vayase al demonio?

Tengo la teoría de que la ortografía se fue dando de manera estética con el correr de su desarrollo. Algunos van a venir a darme clases de castellano antiguo o introducción a la lengua hispana I para debatir en mi blog lleno de telarañas (igual de a poco paso el escobillón, tranquilos) sólo para decir "estás diciendo boludeces pendeja, a ver si largamos un poco la internet y hacemos algo productivo" pero voy a explicar un poco lo que tengo en mente sobre esto, de aburrida nomás.

¿Alguna vez han tenido la idea de que el vestido color salmón de la tía Carmen no combina para nada con los aros verdelimón, el colorado gilda en el cabello y los mostachos en creciente arriba del labio? Bueno. Yo creo que las palabras son señoras muy de su casa. Bellas cada una a su manera. Cada palabra escrita es una mujer que se maquilla para ser fotografiada.

Nuestro trabajo al escribir es simple: Ser una buena amiga de esas mujeres. Revisar que todo este armonioso para darnos cuenta a simple vista cuando algo no se ve bien y corregirlo. De esta manera podemos ayudarlas a lucirse.

Y nosotros sabemos cuando las viejas palabras, las viejas Tías Cármenes de nuestra lengua, llevan corrido el rimel o se le ven manchas de lápiz labial en los dientes. No podemos negar que "paíces y probincias", "tigera", "estube", "sielo y nuves" etc etc se ven mal. Más que nada porque las conocemos desde hace años y nos acompañaron muchas veces cuando estábamos en primer grado.

A esto voy precisamente con lo de la estética. ¿Quién dice qué cosas son ridículas o estéticamente feas? Sin dudas hubo alguien que hizo un escrutinio para elegir las palabras que tenemos siempre presentes en todos los debates de Literati.

Hace unos días, hablando con Santiago de Córdoba, sucedió de golpe esta conversación:

W - Creí que la palabra es absorvente. Que extraño... Se ve que no.

S - Es así. Está bien.

W - Pero el autocorrector pone "absorbente", con b.

S - Para el orto. Es con v... Ah no! Es con b, como sorber o sorbo. Dios...

W - ¿Pero viste que se ve feo?

En mi mente de soñadora que analiza todo imaginando situaciones fantásticas sacadas como de videoclip pseudo punk lleno de baile y consumo de estupefacientes, la creación de algunas palabras fue hecha bajo un debate en asamblea pública. Un par de viejas vestidas con túnicas púrpura y pergaminos amarillentos bajo el brazo, señalando con dedos de uñas largas, algunas elevando el meñique (se que Lakrym Zavreena estará elevando el dedo mientras lee esto) y algunas juntando el índice y el pulgar puntualizando cada acento en las palabras que notablemente serían esdrújulas.

Sí... Debería dejar las nebulizaciones con nafta.

viernes, 20 de julio de 2012

Llamado a la solidaridad para las monedas de diez centavos.

Algún día le diré a mi hija que mi vieja me daba una moneda de diez centavos y yo iba al kiosco y compraba algo con ella, y no me va a creer. Me va a mirar fijo y va a poner cara de olor a caca, de indignación. Esa cara que veo muy seguido cuando me acerco con el nebulizador y el sacamocos. Esa misma cara.

Llevo un tiempo observando como las monedas de diez centavos caen al suelo, ruedan en el piso y van a parar a cualquier rincón sin que nadie se preocupe por agarrarlas. A veces me tomo la molestia de levantarlas y ponerlas arriba de la mesa -porque no son mías- y las vuelvo a ver en el piso un rato después, sin nadie que las reclame, como seres insignificantes. Están ahí y a nadie le importa porque ya no valen nada.

"Yo no me agacho ni siquiera cuando veo una moneda de cincuenta centavos. Salvo que sea un peso y tal vez hasta lo pongo en duda."

Pienso en eso, la miro a la Pupita y siento que incluso si le diera un San Martín dentro de unos años me miraría con esa misma cara. Así y todo, ojalá ella no sea de las que no entienden que si en cáda casa dejamos monedas de diez centavos tiradas en el piso vaya a saber cuántos San Martines estarán siendo discriminados fraccionadamente hablando.