martes, 25 de marzo de 2014

Los Culos y Bruce Lee

Y como siempre, las estadísticas del blog siempre me dan algo para reír y para escribir acá.

Como todos saben, se puede ver en las estadísticas de blogger cómo llega la gente a tu blog personal. Ya sea a través de un link en otro blog amigo, tippeando en la url o bien, googleando algo específico que lo lleva directamente hasta ahí.

Por alguna razón la gente llega a mi blog buscando esto:


¡Gracias, Culos y Bruce Lee!


sábado, 8 de febrero de 2014

Sobremesa

Hace como medio año que estoy trabajando en El Mangrullo. No voy a taggear porque sospecho que mi club de fans me va a ir a acosar en patota al trabajo y... Mentira, me da pura fiaca. Hace tanto que no escribo que olvidé como usar algunas herramientas de blogger. En fin.



Situación: Merienda-Cena en el trabajo. No sé que es, porque nos lo sirven a las 19.30, cosa que para mi está más cerca de las 17 hs, horario en el que yo siempre tomo una chocolatada, pero nos sirven comida, que sería algo que yo comería a las 22.

La sobremesa es como una fuente inagotable de temas para escribir acá, cosa que vengo desaprovechando muy seguido. Prometo solemnemente que voy a empezar a anotar todas las boludeces que decimos ahí para mantenerlos entretenidos. Hoy no, por supuesto, porque lo único que recuerdo fue lo siguiente:

Wirkerfrau:

... Y una vez, a un profesor de mi secundario le preguntaron "Profe ¿Usted cuánto calza?" y el profesor con su mejor cara de capo contestó "veinticinco por cinco, pibe" y yo tardé como cinco años en entender el chiste...

Gente varia:

 JAJAJAJJA

Dos segundos después...

Mozo: 
¿Y por qué?

Moza: 
Esperá cinco años, ya vas a entender.

Gente varia: 
JAJAJAJAJJA

En fin. Abro entonces esta sección que pasaré a llamar "Sobremesa" nomás porque... sí.

P.D: Si. Los profesores de mi secundario se desubicaban así. Pero cuando nos desubicábamos nosotros había sanción. Mentira. No había sanción. Era todo un viva la pepa. Así quedé. Disfrutenlo.

miércoles, 8 de enero de 2014

martes, 26 de noviembre de 2013

21:04 - 1 comment

Frases célebres.

- ¡Mamá!
- ¿Qué pasa Elo?
- Me mordí un diente yo.
- ¿Cómo que te mordiste un diente?
- Sí, porque soy boluda.

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- ¿Qué estás haciendo, tío?
- Me estoy poniendo gel en el pelo.
- ¿Y por qué?
- Porque me tengo que peinar.
- ¿Y por qué?
- Porque tengo que ir a trabajar.
- ¿Y por qué?
- Para traer plata.
- ¿y me traes un chupetín?

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Hablando sola con un celular invisible.

- Hola ¿Padrino? Sí, estoy acá con la mamá Carito. No vengas que yo me porto bien. No. ¡Que yo me porto bien! ¡Lo llamo al viejo eh! ¡Ahora lo llamo al viejo!

Corta y marca de nuevo su palma.

- Viejo, Hola ¿Viejo? Soy yo, la Lucy Elodia, Sí sí. El Padrino no hace caso a yo. Sí. Ah bueno. ¿Le vas a hacer chas chas en la colita? Ah pobrecito... Bueno chau.

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- No se dice boludo ¿No?
- No. No se dice.
- No se dice pelotudo ¿No?
- No. No se dice.
- No se dice la puta parió ¿No?
- ¡Dejá de putear

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Llorando y meneando la cabeza de un lado a otro:

Quiero la memita, no quiero la memita, quiero la memita, no quiero la memita...

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Habla demasiado. En parte está bueno. En parte.

jueves, 21 de noviembre de 2013

jueves, 14 de noviembre de 2013

7:35 - 4 comments

La Rubia y Varg Vikernes

Tuve un sueño movido anoche, que se ve que duró toda la noche porque el último recuerdo que tengo de antes del sueño es acomodar la almohada para tocar la parte más fría con la cara.

Soñé que era amiga de una chica media rubia y estábamos en un departamento. No sé sí yo vivía ahí o estaba hinchando las bolas, sólo sé que era tarde y además no había agua y necesitaba usar el baño. Mi hija en ese momento no estaba. Es extraño como no notamos las cosas que obviamente no son normales en los sueños, porque de repente apareció una conocida del trabajo que no me cae bien y se metió al baño mientras yo estaba haciendo del uno y me dijo "no hagas caca que no hay agua", y yo le dije "quiero hacer pis nada más" y la flaca se quedó a inspeccionar. Todo esto de manera normal y pacífica. Ni yo me enojé porque la mina no me dió privacidad, ni ella se inmutó por estar al lado mío mientras yo hacía pis.

Después sacó una caja de arriba de un estante y se puso a buscar películas, y cayó la rubia y le dijo "esta no me gusta, esta no me gusta, esta tiene mucha sangre, me dan miedo las películas tailandesas" y yo las miraba sentada en el inodoro.

Entonces pasó lo que suele pasar en los sueños. Cambiamos completamente la escena de manera sutil y de golpe estaba hablando con Varg Vikernes que me hablaba en castellano y me decía que se sientía mal. En la conversación me dí cuenta que Vikernes era el novio de la rubia del departamento, y que la rubia es maestra, o profesora, o secretaría, o algo así, porque tenía una reunión importante con padres a las nueve y media de la noche. Yo estaba parada viendo como se estaba yendo Vikernes por la puerta y la rubia me mandó un mensaje, que no pude leer.

Entonces cuando decidí ir a buscar a la rubia para que lo ayude a Vikernes aparecí en una plaza, a las nueve y algo de la noche, con una mochila llena de abrigo y ahí mismo me empezó a sonar el celular. Pero no podía atender. Cuando miré alrededor estaba en un fogón junto con los crotos del barrio, que compartían alegremente un vinup.

El celular seguía sonando y la pantalla decía "Moni Argento", así que era mi vieja. Necesitaba atender pero la torpeza de mis dedos no me lo permitían. ¿vieron como cambia el formato de las pesadillas con el avance de la tecnología? Cuando era más chica lo que me ocurría en un mal sueño es no poder correr con mis propias piernas, ahora es no poder atender con mi propio celular -lo que me hace notar por qué, tanto en la vida real como la subconsciente, estoy más gordita- y entonces en un momento determinado aparece Vikernes otra vez, manejando un Falcon y con la cara muy pálida.

Me subí al auto y me preguntó donde quedaba el colegio donde trabajaba la rubia, yo le dije que era la escuela veinticinco, que está cerca de los departamentos y los bomberos de Ezeiza y que había que apurarse porque no íbamos a llegar a tiempo.

¿Ven? ¿Quién carajo escribe como el ojete los guiones de mis sueños? Hasta ahí creía que el asunto era ayudar a Varg Vikernes y ahí mismo descubrí que la que estaba por no contar el cuento era la rubia.

A todo esto ¿Ya habría agua en el departamento?

Mientras íbamos al colegio, Vikernes se quedó dormido. Es decir, mientras manejaba a una velocidad intermedia se quedó dormido. Y yo, que siempre pensé muy necesario aprender a manejar, puteé a Edu que nunca me enseñó. Uno nunca sabe cuando va a tener que ser copiloto de Varg Vikernes y verse forzado a hacer marcha atrás con un Falcon en plena ruta 205.

Y en un grito ahogado por un almohadón rosado, desperté.

domingo, 20 de octubre de 2013

Baldío

Cuando pienso en mi barrio cuando era chica se me vienen a la mente muchas manzanas con terrenos baldíos. Cada manzana tenía dos o tres casas, que ni siquiera tenían delimitado su terreno con alambrados ni muros. Eran patios que llegaban a la vereda y no existían los portones. Todas las casas tenían sus cachivaches afuera y a nadie se le ocurría tocar lo ajeno. Éramos todos conocidos.

Con el tiempo los terrenos baldíos se fueron ocupando y empezaron a llegar las familias que necesitaban marcar lo que era suyo. Y después de que el barrio se quedara sin terrenos, las familias empezaron a construir para arriba. Sí hago un esfuerzo creo que desde el techo de mi casa se podían ver las vías del tren o la ruta 205. Hoy veo muchas casas de dos pisos o incluso tres (estas más nuevas se fueron sumando para la llegada de algunos nietos)

Todas las manzanas se quedaron sin terrenos baldíos, excepto una: la nuestra. Y el terreno baldío es el que está justo entre la casa de La Doble y la casa de mi vecina, la que un día llegó y separó ese trecho entre el patio de La Doble y el mío.

Antes de que llegara esta vecina, con La Doble teníamos la idea de que cada una podría crecer y juntar plata para comprar esos terrenos y ser vecinas de al lado. Nos imaginabamos dos casas conectadas con un portoncito en medio para no tener que hacer la payasada de caminar hasta la vereda y golpear las manos adelante. La idea era muy buena hasta que vino esta señora a arrebatarme el sueño con su casita en forma de cabaña. No sólo arruinó completamente el plan sino también puso un muro de metro y medio quitando la posibilidad de ir a ver desde el patio de atrás sí La Doble ya está sentada con el mate en la mesita abajo del árbol.

"No importa. Todavía queda este terreno. Me está esperando a mi" Dijo La Doble. Y así parecía. Nunca preguntamos cuánto costaba ese terreno pero tenía el eterno cartel de se vende que cada dos por tres desaparecía y volvía a aparecer, como sí un comprador se arrepintiera. El pasto crecía más de un metro hasta que el cartel desaparecía, luego lo cortaban todo y sacaban las bolsas de basura que la groncha de enfrente tiraba todas las noches. Y cuando parecía que lo iban a ocupar ¡zácate! El cartel otra vez.

Esta vez cuando desapareció el cartel no nos hicimos problema hasta que empezaron a construir de un día para el otro. Hicieron un encadenado con forma de negocio y atrás otros más. Varios. No comprendo bien sí quieren hacer casas o cuchas, porque no me explico todavía como quieren meter todo eso en un terreno tan chico.

La cuestión es que hay moraleja en todo esto: apurate y crecé, que sino después llega otra y te caga el lugar o te mete una cabaña con muro para que no le puedas tirar piedras al techo de tu amiga.