sábado, 24 de agosto de 2013

Temas para charlar

  Enamoramiento a primera vista - ¿Cómo estar seguro de que esa persona no es un asesino en serie o en sus ratos libres espía niños colorados?

Sí no existiera google como reemplazariamos el verbo "googlear"?

Sólo puedo escuchar "Marta" en el tema Mutter.

Escuchar a Axl Rose cantar es como escuchar un cassette rebobinando.

* He regresado del más allá y tengo mucho que contar. Las cosas sorprendentes que sólo suceden en el maravilloso mundo mágico de Wirkerfrau y la Orden de las Churrucas galopantes.

P.D: ¿Vieron los prófugos del penal de Ezeiza? Bueno. Uno es vecino mío. De bien pegado a casa.

Necesitaba decirlo (?)

jueves, 25 de julio de 2013

8:59 - 3 comments

Megapéutico

La actualización de la app de Blogger para android me está intimidando. Tengo un borrador desde hace un mes pero no guarda lo que agrego cuando estoy al pedo y decido escribir.

Estos textos son un poco terapéuticos. Tera... ¿Tera no es una medida? ¿Viene después del giga? 1024 mb hacen un giga. 1024 gigas ¿hacen un tera? 1024 megapéuticos hacen un terapéutico.

Ok, no.

Es temprano para decir boludeces. Sólo venía a aclarar que sí no actualizo es por culpa de las actualizaciones malvadas de blogger.

martes, 23 de julio de 2013

Iba parada en el lugar reservado para las sillas de ruedas en el trescientos seis, con los auriculares puestos y el volumen al mango escuchando "Limbs" de Agalloch. Tema que dura un tercio del viaje. El amontonamiento me mareaba mucho y muy sutilmente alguien había dejado escapar un flato de altos niveles de concentración. Decidí mirar por la ventana y tratar de distraerme en el viaje, pensando en el sonido de guitarra que entraba crudo a mis oídos.

Y ahí sucedió.

Mirando por la ventana una imagen me llamó mucho la atención: Una familia. Papá con un nene a upa, mamá con un bebé a upa e hijo parado.

Solo hizo click arriba, en el engranaje que controla el flujo de ideas absurdas de Wirkerfrau, donde se gestan las más innecesarias acotaciones de sobremesa y dan a luz todo tipo de giladas como lo que está leyendo usted ahora, ahí, mirando la pantalla creyendo que yo tengo idea de cómo escribir algo. Sepa que no. Pero siga leyendo.

Miré a la familia en lo que pareció un pestaneo fugaz, lo que tardó el colectivo en seguir el recorrido, tiempo suficientemente largo como para que pensara:

"La gente no debería tener más hijos que la cantidad que puede cargar en brazos. ¿Qué pasa sí hay una invasión zombie y tienen que huir?"

Debo decir que mi cabeza crea una incontable cantidad de estos pensamientos al día. Uno atrás de otro sin dejar un margen demasiado grande entre ellos. Nunca stand by. Es la manera que tiene mi cabeza de distraerse sanamente de la rutina.

Pero nunca me los guardo para mi.

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P.D: Estaba escribiendole sobre los DOS robos que sufrí en UNA semana. Uno fue en la calle, a la salida del trabajo. El otro fue en casa mientras dormíamos. Toda la adrenalina esa noche. Estamos bien. Me robaron plata, el celular, una bicicleta y un control remoto.

Extraño el control remoto. Todo lo demás se vuelve a conseguir pero ¿vieron que cuando uno rompe o pierde -o le roban- un control remoto te da paja ir a comprar otro?

Puta aplicación de Android que borró mi entrada. Pero gracias por dejarme administrar mi blog otra vez.

Señores pendejos chorros: sí leen esto ¿les puedo pedir que desactiven mi cuenta de blogger de ese celular? Y tiren esa foto de carnet de mi hermano con cresta. Sólo yo tengo permitido burlarme.

martes, 25 de junio de 2013

viernes, 31 de mayo de 2013

¿Era b de burro o v de vayase al demonio?

Tengo la teoría de que la ortografía se fue dando de manera estética con el correr de su desarrollo. Algunos van a venir a darme clases de castellano antiguo o introducción a la lengua hispana I para debatir en mi blog lleno de telarañas (igual de a poco paso el escobillón, tranquilos) sólo para decir "estás diciendo boludeces pendeja, a ver si largamos un poco la internet y hacemos algo productivo" pero voy a explicar un poco lo que tengo en mente sobre esto, de aburrida nomás.

¿Alguna vez han tenido la idea de que el vestido color salmón de la tía Carmen no combina para nada con los aros verdelimón, el colorado gilda en el cabello y los mostachos en creciente arriba del labio? Bueno. Yo creo que las palabras son señoras muy de su casa. Bellas cada una a su manera. Cada palabra escrita es una mujer que se maquilla para ser fotografiada.

Nuestro trabajo al escribir es simple: Ser una buena amiga de esas mujeres. Revisar que todo este armonioso para darnos cuenta a simple vista cuando algo no se ve bien y corregirlo. De esta manera podemos ayudarlas a lucirse.

Y nosotros sabemos cuando las viejas palabras, las viejas Tías Cármenes de nuestra lengua, llevan corrido el rimel o se le ven manchas de lápiz labial en los dientes. No podemos negar que "paíces y probincias", "tigera", "estube", "sielo y nuves" etc etc se ven mal. Más que nada porque las conocemos desde hace años y nos acompañaron muchas veces cuando estábamos en primer grado.

A esto voy precisamente con lo de la estética. ¿Quién dice qué cosas son ridículas o estéticamente feas? Sin dudas hubo alguien que hizo un escrutinio para elegir las palabras que tenemos siempre presentes en todos los debates de Literati.

Hace unos días, hablando con Santiago de Córdoba, sucedió de golpe esta conversación:

W - Creí que la palabra es absorvente. Que extraño... Se ve que no.

S - Es así. Está bien.

W - Pero el autocorrector pone "absorbente", con b.

S - Para el orto. Es con v... Ah no! Es con b, como sorber o sorbo. Dios...

W - ¿Pero viste que se ve feo?

En mi mente de soñadora que analiza todo imaginando situaciones fantásticas sacadas como de videoclip pseudo punk lleno de baile y consumo de estupefacientes, la creación de algunas palabras fue hecha bajo un debate en asamblea pública. Un par de viejas vestidas con túnicas púrpura y pergaminos amarillentos bajo el brazo, señalando con dedos de uñas largas, algunas elevando el meñique (se que Lakrym Zavreena estará elevando el dedo mientras lee esto) y algunas juntando el índice y el pulgar puntualizando cada acento en las palabras que notablemente serían esdrújulas.

Sí... Debería dejar las nebulizaciones con nafta.

sábado, 18 de mayo de 2013

Persignar

Hace mucho tiempo tuve una conversación con un amigo del secundario.

Yo, que llegaba siempre tarde y me sentaba del lado de la ventana, cada vez que me iba a sentar tenía que actuar bajo el protocolo establecido: le pedía que se incline un poco hacia adelante mientras yo revisaba sí mis zapatillas no tenían demasiada mugre. Luego ponía, primero el pié izquierdo en el asiento, una mano en el respaldo de la silla y la otra en su espalda. Daba un tirón y saltaba a mi asiento.

Ese día había llegado primero y lo esperaba sentada de costado. No sería la primera vez que faltaba pero aquel día no había muchas razones para no asistir. Había amanecido cálido, era casi fin de semana y teníamos inglés al mediodía y taller a la tarde, que en criollo sería hora libre al mediodía y un rato de práctico y el resto de horas de música y mates a la tarde. Sí había faltado tendría que ser por algo. ¿Quien desaprovecha una falta en un día tan relajado como el jueves? Y nosotros que desaprovechabamos seguido los viernes o los lunes de invierno sabíamos que 27 faltas es poco. -después me pregunto por qué aún no tengo el título del secundario. Sí-

Mientras me disponía a sacar la carpeta y acomodaba mis petates él llegó. Había llegado casi a trote y se sentó rápido, con la mirada perdida y tronandose los dedos con nerviosismo.

"Hola don. ¿Te pasó algo? - le pregunté. Estaba a punto de hacerle un chiste y lo pensé mejor.
-¿Alguna vez te dio cagazo algo que a simple vista es una boludez?- me preguntó. Se notaba en la expresión que acababa de pensar en eso y más que decírmelo a mí se lo estaba diciendo a sí mismo.
-Sí, bastantes veces. La mayoría de las cosas que nos dan cagazo son una boludez al final. Después te terminas acordando y te da gracia-. Noté que el nudo que tenía entre las cejas se le fue desatando mientras me escuchaba. El profesor de filosofía, Carlos Paz (sí, igual que el lugar, sí) estaba hablando en voz alta e iba anotando en el pizarrón algunas cosas sobre el método empírico. Mientras hablaba nos miraba de a uno sin perder el hilo del discurso.
-... Las paredes de la casa de Matías son blancas, las paredes de la casa de Pedro son blancas, las paredes de la casa de Juan son blancas... Por lo tanto todas las paredes de todas las casas son blancas... ¿Quiere venir a dar la clase usted señorita o tiene algo para contarnos a todos acá adelante?- me dijo mirándome a los ojos. Había un rumor que decía que Carlos Paz tenía un ojo de vidrio y que aquel ojo del párpado caído, que ahora no recuerdo sí era el izquierdo o derecho, estaba completamente ciego. Sín embargo el otro podía ver. Era un misterio para mí como ante cuarenta pibes ahí sentados el ojo vivo de Carlos Paz siempre me enganchaba a mi. A dos metros de donde estábamos sentados se escuchó una risa.
-No, perdón. -dije y fingí copiar. Le escribí en una hoja cualquiera "después me contás. Culo" y lo vi sonreír mientras leía. "sos una pelotuda"escribió. Sonreí y nos quedamos en silencio hasta que sonó el timbre para salir.

-Tenías razón. Ahora que lo pienso era una boludez- me dijo Juan mientras destapaba una gaseosa - venía caminando por aquella calle, la del negocio del metegol y venía tranquilo con el mp3 y me cruce con una señora que delante mío se hizo la señal de la cruz.
-¿Por qué? - le pregunté. La pregunta normal hubiese sido "¿y te asustaste por eso?" Y sin dudas hubiese sido esa la pregunta que cualquiera (incluida yo) hubiese utilizado, pero entendía bien el motivo por el cual él se había sentido incómodo. No hay iglesias, vírgenes, ni gauchitos, ni san cayetanos ni ningún tipo de estatuas o mini santuarios de ningún tipo en esa calle. Es común ver gente persignándose ante cualquiera de estos símbolos, pero que pasando por ahí en medio de la nada y sin motivo alguno alguien decida hacerse la señal de la cruz en plena calle no es común.
- No tengo idea por qué. Pero después me miró a mi y cuando estaba llegando vi en la esquina un par de cartas españolas tiradas y me dio cagazo, no sé por qué.-
Me senté en el escalón de la puerta roja y él se sentó al lado mío. La puerta roja era el único lugar donde no daba el sol a esa hora y donde no nos podía volar un pelotazo de los que hacían gimnasia en el contraturno.
-Posiblemente fue la misma vieja que se persignó delante del gordo hace unos meses... Tranquilo, vos no te vas a morir. Sólo tenes que estar atento antes de cruzar la ruta. O al menos sacarte los auriculares más seguido para que ningún colectivo te lleve puesto. Dame un auricular ahora, que por acá no pasa el 306- le dije. Y nos quedamos esperando que nos vengan a buscar después de la hora libre.

sábado, 27 de abril de 2013

Elodia

Cuando me acerqué a él me temblaban las piernas, como a todas aquellas personas que se encuentran con la persona que más admiran. Años y años han pasado desde aquella noche que, con auriculares para no molestar a mis viejos, escuché el primer tema de Lacrimosa: Alleine Zu Zweit, del álbum Elodia.

Aquella noche los violines y la guitarra eléctrica me aflojaron todo adentro. La sacudida en mi corazón fue como si hubiese tratado de contener media docena de vasos de vidrio cayendo al piso.

Estaba ahí parada delante de Tilo Wolff, sujetando nerviosa fotos de mi hija. Él me saludó y me dió un abrazo fuerte con total cariño. En ese momento olvidé todo el inglés que sé, olvidé que tenía que decirle que el amigurumi que le tiraron al escenario cuando estaba cantando y que Jay P (Guitarrista) levantó de piso, se lo dió y él mostró delante de todo el teatro Vorterix para luego guardarlo en su bolsillo lo había hecho yo. Olvidé todo. Estaba delante de un hombre que me puso la piel de gallina desde que tengo quince años. Sujeté una de las fotos de mi hija y se la di.

"... This is for you..."
"Thanks! Who is she?"

El corazón latiendome fuerte. Me está preguntando quién es Pupita. Un millón de emociones me atravesaron por las venas. El mundo era blando en ese momento y yo estaba aturdida.

"She's my daughter. Her name is Elodia"
"Ohhh REALLY?"

Y mi voz se quebró, se fué, no estaba más en mi garganta. Mi cabeza actuó rápido y se movió de arriba hacia abajo, mientras le daba otra foto más y trataba de recordar cómo pedirle que me la autografiara.

"Please..." y antes de que pudiera decir algo más él escribió:


Y mientras él escribía se me cayeron las lágrimas. Alrededor nuestro todos los presentes miraban y comentaban lo que estaba pasando. Al verme a mi hecha una tonta emocionada y feliz se enternecían al unísono. Awwww... Cuando me dió la foto autografiada me miró con una sonrisa inmensa, una sonrisa feliz de hombre halagado, de músico que descubre que acá en el culo del mundo una persona que no vió nunca en su vida -O eso cree él, los músicos no pueden recordar a cuántas otras chicas sensibles les autografían en los meetings años anteriores- decidió ponerle a su hija el nombre de uno de sus más grandes álbumes.

Me miró con una sonrisa y descubrió que para mi ese simple gesto significaba muchísimo, tanto como para haberme hecho emocionar hasta las lágrimas.

Me abrazó fuerte otra vez y yo fuí inmensamente feliz.