sábado, 12 de octubre de 2013

1:21 - 1 comment

Así va quedando

Al final no era tan doloroso el asunto.

Me tatué el blasón de los Starks de Winterfell, o Invernalia sí lo prefieren. Para los que no saben quiénes son los invito a leer Canción de Hielo y Fuego, una saga de libros ambientado en una época medieval de caballeros, reyes, cerveza de barril, guerra, sangre, incestos, espadas, intrigas, queso de cabra, dragones, putas, eunucos y un enano.

Canción de Hielo y Fuego es una historia que aún está siendo escrita, llevando hasta ahora cinco libros y tengo entendido que al finalizar serán siete. Para aquellos que disfrutan de las buenas series seguramente conocen "Game of Thrones", que resulta ser la adaptación de los libros. Esta serie va por la tercer temporada, y a pesar de que vienen muchos giles a decirme "Breaking Bad está mucho mejor" debo decir que aún no tuve oportunidad de ver esa serie, pero vi esta y la recomiendo con toda emoción, imaginense, que hasta me tatué en honor a está historia increíble.

Falta terminar el tattoo, porque irá pintado de gris y abajo lleva la frase "Winter is Coming", Se Acerca El Invierno, o en criollo: Hará un frío que rajará culos.

Volviendo al tema: Mientras me tatuaban, el tatuador me dijo que le sorprendía lo inmóviles y silenciosas que éramos la señorita Lakrym y yo, señalando que hubo una vez que un flaco se quejaba tanto y se movía mariconeando de tal manera que lo tatuó mal. Eso me hizo pensar que no es la primera vez que me dicen que los hombres suelen ser maricones a la hora de tatuarse. Mi teoría es que las mujeres estamos acostumbradas al dolor. No digo que somos víctimas, ni estoy haciendo un comentario feminista, sino que realmente estamos acostumbradas. Nosotras tenemos el dolor de parir, primero y principal. Eso no es comparable a nada que les pase (naturalmente hablando) a los hombres. Después tenemos el dolor de Andrés cuatro días al mes (hice un verso sin mucho esfuerzo) Sacando lo natural, nosotras estamos acostumbradas a la depilación. Ya sea con cera, con depiladora o con una pincita, duele como la hostia. El que tuvo la genial idea de que las mujeres debían tener toda zona libre de pelos debe estar ardiendo en el peor de los infiernos. Cuando me senté para tatuarme supuse que el dolor seria parecido al dolor que genera la depiladora eléctrica y gratamente estaba equivocada. En fin. Hombres: no sean nenazas. Peor es ser travesti y tener que hacerse la tira de cola.

miércoles, 9 de octubre de 2013

5:15 - 1 comment

Previa

Son las cinco de la madrugada y no puedo dormir. Pupita vomitó gran parte de la noche y se despabiló cada vez que lo hacía, pero una que es madre aprende cosas básicas: cuando ya no queda nada por vomitar te cansas y te dormís.

Pero no sólo el malestar de Pupita me quita el sueño.

Resulta que mañana me tatúo. Hasta el momento no tenía drama alguno y estaba razonablemente tranquila, contenta incluso, pero ahora la perspectiva me da cagazo. ¿Dolerá mucho?

martes, 24 de septiembre de 2013

El fino y el bombeador

Estos sucesos pasaron hace unos días, y casi me provocan un paro cardíaco.

Era una noche de esas bien fuleras, de frío bastante denso y mucha incomodidad para dormir. Llevaba varios días nerviosa por los preparativos del cumple del humanito y por mi horrible obsesión por la hora. En casa todos dormían. Fue ahí que escuché el bombeador del patio y decidí levantarme en la oscuridad. Cerré bien la puerta de la pieza y aprovechando que el ruido del bombeador iba a disimular el ruido de la ventana al abrirse, la abrí y prendí el fino.

En casa no saben que fumo y no lo sospechan ya que no fumo cigarrillos, así que dan por obvio que sí no fumo tabaco no fumo marihuana. A su vez tampoco fumo todos los días, ni siquiera todas las semanas. Tengo la costumbre de prender el fino, fumar un poquito y apagarlo, por lo cual uno solo me puede durar meses.

En fin. Seguí el protocolo. Lo prendí y un minuto después lo apagué, dejé la ventana abierta y me acosté otra vez. Me dejé envolver por todos los sonidos de la noche y de repente empezó el problema.

El bombeador estaba funcionando y se apagó. Luego se volvió a prender, luego se volvió a apagar, luego se volvió a prender, luego se volvió a apagar... Etcétera. Yo escuché eso y creí que era idea mía hasta que recordé que el automático del bombeador estaba andando mal desde hacía unos días. "Ya se apagará. Siempre se apaga tarde o temprano" pensé.

Mi viejo, que andaba de franco sin poder dormir estaba escuchando y se levantó a ver qué pasaba, así que fue directo al patio. "Ahora este va al fondo y siente el olor a humo, viene y me echa al carajo " pensé y empecé a sentir el pulso acelerando.

Mi viejo salió, fue al fondo, desconecto el bombeador, entró a la pieza y empezó a discutir con mi vieja. Yo escuchaba todo por la mitad y en un momento escuché un  fragmento: "...un olor a humo terrible!"

"Bueno... Algún día se tenían que enterar. No estoy lastimando a nadie y no estoy haciendo nada malo. Ya está, me levanto y doy la cara, tengo veinticuatro años, soy suficientemente grande como para hacer lo que me parezca" y abrí la puerta.

"¿Paso algo papá ?" digo con mi mejor cara de poker, como inmutable. Poniendo postura de seguridad y firmeza para que no se notara el cagazo. Juro que pude visualizar el quilombo en menos de dos segundos. Esperaba lo peor, me veía juntando mis cosas en la calle. Lo miro a mi viejo encabronadísimo y me responde:

"Sí! Yo tengo que estar en todo! Se quemó el bombeador, afuera hay olor a quemado y todo, ustedes van a comprar otro! "

Nunca respiré tan a gusto.

"Aaaaahhhh bueno, mañana lo solucionamos. Je, que descanses!"

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Ya son dos!

Hace mucho tiempo que tengo abandonado este blog. No es que lo vaya a dejar -por eso cada tanto paso un escobillón, para no olvidarme- sino que a veces el día me resulta corto.

¿y por qué? Porque tengo una mocosa linda para cuidar. Una mocosa que hoy cumple dos bellos años.

¡Feliz cumple, Lucy Elodia! O como todos te conocen acá: Pupita.

sábado, 24 de agosto de 2013

Temas para charlar

  Enamoramiento a primera vista - ¿Cómo estar seguro de que esa persona no es un asesino en serie o en sus ratos libres espía niños colorados?

Sí no existiera google como reemplazariamos el verbo "googlear"?

Sólo puedo escuchar "Marta" en el tema Mutter.

Escuchar a Axl Rose cantar es como escuchar un cassette rebobinando.

* He regresado del más allá y tengo mucho que contar. Las cosas sorprendentes que sólo suceden en el maravilloso mundo mágico de Wirkerfrau y la Orden de las Churrucas galopantes.

P.D: ¿Vieron los prófugos del penal de Ezeiza? Bueno. Uno es vecino mío. De bien pegado a casa.

Necesitaba decirlo (?)

jueves, 25 de julio de 2013

8:59 - 3 comments

Megapéutico

La actualización de la app de Blogger para android me está intimidando. Tengo un borrador desde hace un mes pero no guarda lo que agrego cuando estoy al pedo y decido escribir.

Estos textos son un poco terapéuticos. Tera... ¿Tera no es una medida? ¿Viene después del giga? 1024 mb hacen un giga. 1024 gigas ¿hacen un tera? 1024 megapéuticos hacen un terapéutico.

Ok, no.

Es temprano para decir boludeces. Sólo venía a aclarar que sí no actualizo es por culpa de las actualizaciones malvadas de blogger.

martes, 23 de julio de 2013

Iba parada en el lugar reservado para las sillas de ruedas en el trescientos seis, con los auriculares puestos y el volumen al mango escuchando "Limbs" de Agalloch. Tema que dura un tercio del viaje. El amontonamiento me mareaba mucho y muy sutilmente alguien había dejado escapar un flato de altos niveles de concentración. Decidí mirar por la ventana y tratar de distraerme en el viaje, pensando en el sonido de guitarra que entraba crudo a mis oídos.

Y ahí sucedió.

Mirando por la ventana una imagen me llamó mucho la atención: Una familia. Papá con un nene a upa, mamá con un bebé a upa e hijo parado.

Solo hizo click arriba, en el engranaje que controla el flujo de ideas absurdas de Wirkerfrau, donde se gestan las más innecesarias acotaciones de sobremesa y dan a luz todo tipo de giladas como lo que está leyendo usted ahora, ahí, mirando la pantalla creyendo que yo tengo idea de cómo escribir algo. Sepa que no. Pero siga leyendo.

Miré a la familia en lo que pareció un pestaneo fugaz, lo que tardó el colectivo en seguir el recorrido, tiempo suficientemente largo como para que pensara:

"La gente no debería tener más hijos que la cantidad que puede cargar en brazos. ¿Qué pasa sí hay una invasión zombie y tienen que huir?"

Debo decir que mi cabeza crea una incontable cantidad de estos pensamientos al día. Uno atrás de otro sin dejar un margen demasiado grande entre ellos. Nunca stand by. Es la manera que tiene mi cabeza de distraerse sanamente de la rutina.

Pero nunca me los guardo para mi.

------------

P.D: Estaba escribiendole sobre los DOS robos que sufrí en UNA semana. Uno fue en la calle, a la salida del trabajo. El otro fue en casa mientras dormíamos. Toda la adrenalina esa noche. Estamos bien. Me robaron plata, el celular, una bicicleta y un control remoto.

Extraño el control remoto. Todo lo demás se vuelve a conseguir pero ¿vieron que cuando uno rompe o pierde -o le roban- un control remoto te da paja ir a comprar otro?

Puta aplicación de Android que borró mi entrada. Pero gracias por dejarme administrar mi blog otra vez.

Señores pendejos chorros: sí leen esto ¿les puedo pedir que desactiven mi cuenta de blogger de ese celular? Y tiren esa foto de carnet de mi hermano con cresta. Sólo yo tengo permitido burlarme.